Un crucero que estaba atracado en el puerto de Palma ha roto amarras a consecuencia del fuerte viento provocado por la tormenta que ha afectado a Mallorca este domingo y se ha desplazado al otro extremo de la dársena hasta impactar con un petrolero, también atracado, sin que se hayan producido heridos.
Los hechos han ocurrido cerca de las once de la mañana cuando el crucero Britannia, de 330 metros de eslora y atracado en la segunda alineación del muelle de Poniente del puerto palmesano, ha sufrido la rotura de las amarras como consecuencia de una racha de viento, quedando el buque al pairo. El viento ha arrastrado el crucero hasta el otro extremo de la dársena hasta colisionar con el petrolero Castillo de Arteaga, que se encontraba atracado en el pantalán de graneles líquidos.
A consecuencia de la colisión, el petrolero ha sufrido un boquete en el casco del costado del muelle, sin que se haya producido vertido alguno al mar. La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) ha activado el Plan Interior Marítimo (PIM) a nivel 0 como medida preventiva.

Según una primera revisión, el daño no compromete la navegación del buque. Han sido movilizados efectivos de los Bomberos de Palma, prácticos, amarradores, remolcadores, los consignatarios de los buques, Capitanía Marítima, la Policía Portuaria y la División de Seguridad y Protección de la APB.


