La avería le va salir muy cara al buque 'Mareno' que llegó el pasado martes al Puerto de Valencia vertiendo combustible al mar. Los hechos han sido considerados como graves por parte de Capitanía Marítima, que no lo dejará zapar hacia su siguiente destino si no abona la multa de 1,2 millones de euros que le ha impuesto.
La cantidad se divide en dos fracciones idénticas. Por un lado, el barco de la naviera MSC cuenta con una sanción de 600.000 por la responsabilidad que deriva de contaminar el mar Mediterráneo. El resto son la fianza que debe pagar para sufragar los gastos de limpieza, tanto del agua como de las playas que se han visto afectadas por el fuel.
«Los responsables del buque tendrán que depositar el aval bancario de las dos cantidades para que se les pueda permitir abandonar el puerto por parte de Capitanía Marítima», informaron fuentes de Delegación del Gobierno. Además, tienen que reparar la avería que ha supuesto todos los problemas, puesto que de lo contrario no se les permite navegar.
Se trata de una sanción superior a las impuestas anteriormente en situaciones similares. Es prácticamente la mitad de lo que tuvieron que abonar los barcos 'Celia' y 'Sunrise' cuando se quedaron varados durante un mes en la playa de El Saler, que tuvo que ser regenerada ya que desapareció toda la arena.
En aquella ocasión, los armadores pagaron 617.000 euros para poder abandonar el puerto con sus embarcaciones. En marzo de 2011 el carguero 'Schackenborg' vertía aguas de sentina frente a la costa de Xàbia y desde la Marina Mercante lo retuvieron en Tarragona, donde permaneció hasta pagar 390.000 euros de multa.
A pesar de todo, según confirmaron las fuentes consultadas, «la contaminación ha desaparecido» del mar. De momento, se mantiene la vigilancia preventiva por si vuelve a aparecer, pero las condiciones del viento favorecen que no llegue de nuevo hasta la playa. Durante la mañana de ayer, una aeronave de Salvamento Marítimo estuvo pendiente del área por donde el miércoles llegó la mancha de fuel procedente del puerto, pero no encontró rastros de combustible.
Las playas, limpias
En la arena, los técnicos del Ayuntamiento de Valencia prosiguieron durante todo el día con su labor. El jueves habían aseado toda la zona afectada. Sin embargo, las corrientes marinas se convirtieron en un inconveniente, ya que provocaban que las 'galletas' de vertido no dejaran de llegar a la orilla. «Se ha estado de guardia, continuando con las tareas limpieza y los operarios van a acudir los próximos días a las playas para seguir con la guardia por si acaso, pero ya se encuentran abiertas al baño», explicaron desde el consistorio.
Se desconoce la cantidad exacta de vertidos que se ha recogido de la arena. Se trata de una cuestión complicada de averiguar ya que para poder quitar el fuel era necesario arrastrar mucha tierra. Así, en las bolsas de basura que llenaban los camiones que acudieron a las playas, había prácticamente más arena, algas y piedras, que combustible del que vertió el barco.
La propia alcaldesa, Rita Barberá, era quien anunciaba al inicio de la sesión plenaria de ayer que las tres playas «que permanecían cerradas desde el martes se han abierto al baño», puesto que ya estaban «limpias». Además, quiso elogiar el «esfuerzo tremendo» realizado por los servicios para que las «playas se encuentren en perfecto estado».
Dos kilómetros
Por su parte, la concejal Lourdes Bernal informó de que la superficie afectada por el fuel ha sido de dos kilómetros por 4 metros, al mismo tiempo que resaltaba la «extraordinaria colaboración entre las distintas administraciones» que ha permitido «solucionar el incidente en tan solo unas horas, mitigando los posibles daños que se hubieran podido causar en el fondo marino y en la arena de las playas afectadas».
Pese a todo, añadió que de momento aquellos que acudan este fin de semana a El Saler, la Devesa o Pinedo, deben «ir con precaución con algunas galletitas pequeñas» que pueden seguir llegando a la orilla durante las próximas horas.

