Pero, desafortunadamente, tanto la génesis, como la semblanza y el devenir de nuestros más gloriosos marinos son para una amplísima mayoría de españoles, nada o apenas conocidos. Ciertamente, si le otorgásemos la trascendencia que adquirieron en el frontispicio de la Historia Universal, de suponer, que quedaríamos fascinados.
El encaje anónimo, excelso y pródigo para salvaguardar los intereses de la nación, es la evidencia muda que argumenta más allá de cualquier cuestionamiento, como los hombres de bien, destacaron en tierras lejanas e, inexcusablemente, habría de

