Los tímidos avances de las navieras se frenan en seco tras el espejismo en Ormuz

  • Print

Asociacion de Cargadores de Espña

 

22/06/2026 EL MERCANTIL

Los ataques israelíes al Líbano han dado carta blanca a Irán para que el acuerdo firmado con Estados Unidos, que abría un camino de resolución del conflicto y, dentro de éste, el retorno a la navegación comercial por el estrecho de Ormuz, haya sido un espejismo. Pese a que la firma del mismo motivó algunos movimientos iniciales por parte de los barcos mercantes en la zona, la fragilidad de la entente y experiencias pasadas, llevaron a los armadores a comportarse de forma desconfiada y prudente. Tras un tímido repunte de actividad y algunos movimientos, se han parado por completo una vez más.

 

“Algunas navieras no quieren arriesgarse a que Irán actúe tras sus palabras sobre el nuevo cierre”
Lars Jensen Consejero delegado de Vespucci Maritime

Según datos de AXS Marine (Alphaliner) y Kpler, hasta 25 buques comerciales cruzaron el estrecho de Ormuz entre el pasado jueves y el viernes (18 y 19 de junio), en las horas sucesivas a la firma del acuerdo entre Trump y el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, con medidas concretas par ambas partes de aplicación durante 60 días. Sin embargo, la ventana de oportunidad resultó efímera, pues se ralentizó tras la pausa en las negociaciones y el posterior anuncio iraní de este fin de semana de la clausura de nuevo del ‘choke point’. Este domingo se ha desplazado el vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, a Suiza para retomar contactos de paz con el régimen chií.

Tal y como recuerda AXS Marine, “el tráfico comercial previo al conflicto a través del Estrecho era de alrededor de 110 cruces diarios”. Desde principios de marzo, ha continuado la casa de inteligencia francesa, “los datos derivados de AIS de AXSMarine hhan verificado 846 cruces individuales en graneleros, petroleros, metaneros y portacontenedores, con un promedio de 7,6 cruces diarios”.

Irán ha decidido dar marcha atrás a la reapertura de Ormuz ante el incumplimiento por parte de EEUU del memorando de entendimiento entre las partes, en el que se estipula el cese inmediato y permanente de operaciones militares en todos los frentes, lo que incluiría el Líbano, a tenor del documento filtrado por el régimen chií. Sin embargo, desde la parte estadounidense, a través del mando central CENTCOM, se declara el estrecho como abierto.

En todo caso, tal y como constata el analista de transporte marítimo Lars Jensen, “el flujo constante de buques que se observó transitando el Estrecho ayer por la tarde [sábado 20 de junio] se había reducido algo esta mañana, pero no a cero”. Según sostiene en sus redes sociales el también consejero delegado de Vespucci Maritime, “parece que algunas navieras, por ahora, no quieren arriesgarse a que Irán actúe tras sus palabras sobre el nuevo cierre”. De hecho, “algunas navieras hicieron que sus buques dieran marcha atrás tras el anuncio de Irán” para evitar posibles ataques. Lars Jensen lo ejemplifica con los movimientos de dos portacontenedores. El ‘MSC Qingdao’, de 7.700 teus de capacidad, “estaba en tránsito en el momento del anuncio iraní y apagó el sistema de información y geolocalización AIS”. También el ‘SSL Kaveri’, de 2.550 teus, “se dirigía a un tránsito de salida, pero dio la vuelta en U cuando Irán anunció que el Estrecho estaba cerrado