La operación cuenta ya con el visto bueno de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), un elemento determinante que despeja uno de los principales condicionantes regulatorios y permite avanzar en la ejecución de la transacción. Con este respaldo, la junta adquiere un carácter decisivo, al ser el último gran trámite interno para culminar la operación.
Según se desprende de la información publicada y del contexto de la operación, el acuerdo contempla el traspaso a Baleària de una parte significativa de los activos de Armas Trasmediterránea, especialmente vinculados a rutas estratégicas. Entre ellos destacan conexiones clave en el ámbito peninsular y extrapeninsular, así como determinados buques asociados a la explotación de dichas líneas.

Por su parte, Armas Trasmediterránea afronta esta operación como una reordenación de su estructura, centrando su actividad en aquellos segmentos donde mantiene mayor fortaleza, especialmente en Canarias. La compañía busca así ganar estabilidad financiera y operativa tras los procesos de reestructuración vividos en los últimos años.
Además, como parte destacada del orden del día de la reunión, también figura la suscripción de la escritura o póliza de cierre y la escritura cero del contrato correspondiente al acuerdo de compraventa de acciones con Gestión Naviera, con Balearia Eurolíneas Marítimas y con ciertas entidades del Grupo Bahia de las Isletas.

