Se realiza la orden de construcción del primer buque de carga autónomo propulsado por energía eólica

  • Print

 

 

 

maritime executive

 

buque de carga autónomo propulsado por velasClippership ha encargado un buque de 24 metros de eslora con motor de vela y capacidad para 75 pallets, capaz de realizar operaciones autónomas (Clippership)

Publicado el 18 de diciembre de 2025 a las 18:39 por The Maritime Executive

Clippership, una startup californiana que trabaja con un equipo de líderes consolidados de la comunidad marítima, informa que ha completado los diseños, clasificados por RINA, de su primer buque de carga, un carguero eólico diseñado para operaciones autónomas. Este primer buque se considera una demostración del concepto único de la compañía dirigido a pequeños transportistas.

La arquitectura naval del nuevo buque estuvo a cargo de Dykstra Naval Architects, reconocido por sus innovadores veleros, mientras que la firma estadounidense de arquitectura naval e ingeniería marina Glosten completó la ingeniería estructural. Clippership desarrolló internamente el software de autonomía y el diseño de las velas/alas rígidas. RINA es la sociedad de clasificación que aprobó los diseños. 

Tras completar con éxito los diseños, Clippership ha firmado un contrato de construcción con KM Yachtbuilders de los Países Bajos, un astillero conocido por sus robustas e innovadoras embarcaciones de expedición. El primer barco, de 24 metros (79 pies), según informan, se botará a finales de 2026 y navegará bajo bandera de Malta.

La compañía señala que el buque está diseñado específicamente para pequeños transportistas y ofrecerá ventajas frente al transporte de cargas pequeñas en portacontenedores de mayor tamaño y los costos del transporte terrestre o aéreo. El buque tendrá capacidad para 75 europalets y una bodega climatizada. Informan que su diseño está optimizado para el transporte punto a punto.

El barco contará con dos alas rígidas plegables para la propulsión eólica primaria. Las alas estarán hechas de un compuesto de carbono, lo que, según la compañía, les otorgará más del doble de potencia que las velas de tela modernas. Además, el mecanismo de plegado permitirá que las velas se estiben planas en cubierta durante condiciones meteorológicas adversas o en puerto.

La clave del concepto reside en la reducción de los costos operativos. Para lograrlo, el buque está diseñado para la autonomía en alta mar. Inicialmente, se prevé una tripulación de supervisión a bordo, pero el buque funcionará mediante una serie de sistemas. El buque utilizará información ambiental en tiempo real para gestionar dinámicamente la selección del rumbo, el ajuste del ala y el control de la dirección, así como la prevención de colisiones con otros buques y objetos estacionarios. Los sistemas integrados incluyen un radar marino de alta resolución; cámaras de vídeo e infrarrojas de visión frontal (FLIR); teledetección meteorológica satelital; e intercambio constante de datos del sistema de identificación automática (AIS) con otras embarcaciones y estaciones costeras.

Clippership, que se describe como una empresa de robótica marítima cuya misión es desarrollar una forma nueva y mejorada de transportar carga a través de océanos y vías fluviales, tiene planes ambiciosos. Informan que el primer buque de demostración recopilará datos para diseñar mejoras que ofrecerán un rendimiento aún mayor. Buscan utilizar la información para avanzar en el diseño de los buques y planean evolucionar hacia viajes sin tripulación con autonomía monitoreada remotamente a medida que la plataforma madure y las regulaciones MASS se adopten globalmente.

El primer barco navegará transatlántico hacia el Caribe y Sudamérica. Los planes futuros de la compañía contemplan un buque de 48 metros (158 pies) con capacidad para 400 palés y manejo automatizado de palés.